¿Cómo funciona un audífono para sordos?

Eric Biescas
Eric Biescas

Los audífonos constituyen uno de los inventos más importantes para una parte importante de la población, y es que han contribuido a que personas con discapacidad auditiva puedan escuchar sin problema. Esto es especialmente útil para aquellas personas que han perdido audición con el paso del tiempo, ya que es más difícil acostumbrarse a una vida sin sonido cuando ya has vivido una con él, pero en cualquier caso no cabe duda de que se trata de un aporte a la sociedad extraordinario.

Ahora bien, ¿cómo funcionan? ¿Cómo es posible que un dispositivo permita que una persona cuyo sistema auditivo no le permite escuchar su entorno lo pueda percibir sin problema? En este artículo te explicamos en qué consiste el funcionamiento de estos maravillosos aparatos.

Partes de un audífono para sordos

Los audífonos, al menos en su mayoría, cuentan con siete partes básicas para conseguir generar el efecto que generan en las personas con problemas auditivos, y estas son las siguientes:

Micrófono

El micrófono es una parte imprescindible de todo audífono, pues es la parte responsable de captar los sonidos que se amplificarán a posteriori. Es decir, y básicamente, es la parte del audífono que gestiona lo que a continuación la persona será capaz de escuchar. Dependiendo del modelo tendrá uno o dos micrófonos, podrás reconocerlos porque se trata de pequeñas rendijas en el propio cuerpo del dispositivo, y precisamente por su importancia es crucial mantenerlos secos y limpios, pues así garantizas que el sonido se capte con la mayor calidad y claridad posible.

Procesador digital

El procesador digital se encarga de convertir las señales eléctricas que recoge el micrófono en señales digitales, con el objetivo de garantizar el tipo de sonido que cada paciente necesita. Esto es así porque permite amplificar las frecuencias o, al contrario, reducir los sonidos exteriores.

Receptor

La joya de la corona, en tanto que es la parte que convierte las señales eléctricas del micrófono en señales acústicas, las cuales son dirigidas a través del canal auditivo con el objetivo de que el cerebro sea capaz de escucharlas. Es decir: la parte fundamental que permite que el cerebro de las personas con problemas auditivos escuche lo que se capta mediante el micrófono. Hay modelos en los que esta parte se encuentra justo en el canal auditivo del usuario, y otros en los que un tubo conecta el receptor con el molde auricular, pero en cualquier caso es la pieza clave para que funcione.

Control de volumen

Muchas personas con discapacidad auditiva tienen problemas con los sonidos demasiado fuertes, o personas que han crecido mayoritariamente sordas pueden necesitar apagar el mundo de vez en cuando. Los audífonos cuentan con un controlador de volumen para que el usuario pueda subir o bajar el volumen a voluntad y siempre que lo necesite, pues en algunas ocasiones no escuchará bien a un volumen normal y en otras ocasiones… bueno, en otras ocasiones preferirá no escuchar bien.

Tubo conector

Este es el tubo al hacíamos referencia en la parte del receptor, se trata de un tubo de plástico muy fino que conecta el molde o auricular con el canal auditivo. Al tratarse de un tubo de plástico hay que tener presente que es una pieza que habrá que cambiar con tal vez más asiduidad que otras, pues su deterioro será más rápido y además será más susceptible de roturas. Aun con todo, según el modelo, este tubo irá de forma externa o estará ya amoldado dentro del conducto auditivo.

Molde o auricular

El molde o auricular es la parte que está directamente conectada a nuestro canal auditivo, como una suerte de cascos para música pero obviamente con fines distintos, y su objetivo es transmitir de forma correcta el sonido a nuestro oído.

Compartimento para la batería

Evidentemente estos audífonos requieren de un sistema de batería, ya sea pila o batería recargable, y debe contar con un compartimento para resguardarla. Aunque se trata de dispositivos bastante pequeños su batería puede durar un día entero normalmente sin problema, aunque hay que tener muy cuenta la vida útil de la batería para saber cuándo recargarla y, más importante aún, para saber cuándo se va a quedar sin, en caso de que vaya a ser en una situación de riesgo.

Cómo funciona un audífono

Sabiendo ya en qué consisten las partes de un audífono, no es difícil intuir cómo funciona, pues vemos que cada parte tiene una responsabilidad específica. El proceso para que cumplan su cometido es el siguiente: el micrófono recoge el sonido del exterior y, en función de la pérdida auditiva o de las necesidades de cada paciente, este será analizado por el chip que va integrado en el dispositivo que indicará qué sonido debe transmitir al cerebro. De ahí, las señales se transmiten al receptor, que las convierte en señales acústicas, o impulsos eléctricos, y enviándolos por el canal auditivo del usuario directamente al cerebro, permitiendo así que este las escuche.

Puedes aprender mucho más con respecto al funcionamiento de los audífonos, así como qué tipos existen y qué funcionalidad tiene cada uno, si visitas un centro de audífonos en Madrid, ya que están especializados en el implante de este dispositivo y te podrán asesorar, a ti o a la persona que lo necesite dentro de tu entorno.

Cómo se pone un audífono

Antes que nada, debes saber cuándo empezar a usar un audífono. Mucha gente espera demasiado porque considera que la pérdida de audición que está padeciendo no es tan grave, o apenas la notan, pero en el momento en el que percibas que estás teniendo problemas con tu audición debes acudir a un especialista que juzgue con mejor ojo la gravedad de la situación y te recete, o no, audífonos.

Ahora bien, si ya tienes claro que los necesitan, te los han recetado, o necesitas ayudar a otra persona a ponérselos correctamente porque es mayor o porque no consigue aclararse, la forma de aplicarse este dispositivo dependerá en gran medida del modelo de audífono que sea, pero por norma general tienen un proceso muy similar:

  • En primer lugar, sitúate el audífono detrás de la oreja.
  • En segundo lugar, coge el tubito de plástico y introduce el auricular dentro del oído.
  • Finalmente, empuja el cono (el auricular) con cuidado hasta que el cable pueda encajarse en el lateral de la cabeza, perfectamente ajustado en la oreja.

Si tu modelo es intrauricular observarás que carece de tubo, por lo que el punto intermedio pierde el sentido. Si es tu caso, el proceso es todavía más fácil, pues solo tienes que sostener el audífono con el punto de color hacia arriba (como referencia) e introducirlo en la oreja con naturalidad, tirando de la oreja hacia atrás para asegurarte de que está bien incorporado.

¿Qué son los audífonos inteligentes para sordos?

Los audífonos inteligentes van un paso más allá, habiéndose convertido en los dispositivos más avanzados de momento a este respecto, y es que además de permitir todas las ventajas que un audífono más tradicional garantiza tiene otras funcionalidades mediante la transmisión inalámbrica. Entre ellas, podemos observar que permite la monitorización del estado de salud por parte del responsable médico, como puede ser la frecuencia cardíaca o la temperatura, lo que puede permitir a familiares de personas mayores o vulnerables que requieran de estos dispositivos un conocimiento mayor del estado de este para saber si hay algún tipo de emergencia a atender.