No me funciona el teclado del portátil: posibles causas y soluciones

Ismael Conde
Ismael Conde

En este artículo encontrarás qué debes hacer si el teclado de tu portátil ha dejado de funcionar. Este fallo puede deberse a varias razones. Puede tratarse de un problema en la configuración, algo puntual, o puede ser, claro, un problema de hardware.

Vamos a ver qué posibles causas hay detrás de este problema y sus diferentes posibles soluciones. Esperamos que sea cosa de software y que encuentres tu solución.

1. Reinicia el ordenador

Por cualquier motivo, puede que el fallo sea temporal, por lo que la primera solución es simple.

Sí, es la receta para todo problema informático. Esta simpleza puede facilitarte las cosas en un momento de necesidad. Puede que no soluciones el problema que provoca que el teclado deje de funcionar, pero te lo solucionará por esta vez y podrás recuperar la funcionalidad por el momento. Si es un problema que se repite poco, tal vez te baste con este consejo.

2. Los drivers no funcionan

Es posible que haya un driver incompatible, aunque seguramente se trate de que ha pasado mucho tiempo y los drivers ya no sirven en el sistema actual de portátil. Siendo un teclado incorporado es posible que las propias actualizaciones del ordenador lo incorporen, pero en ocasiones tendrás que revisar que todo esté al día.

Posibles soluciones:

En el menú de inicio, busca y accede al Administrador de dispositivos.  Una vez allí, verás una lista de opciones relacionadas con los componentes del ordenador. Haz click derecho en teclado y elige la opción de Actualizar controlador. A continuación, tendrás la opción de actualizar los drivers automáticamente.

Si esto no funciona, también puedes probar a reinstalarlos. Para ello borra los que tengas en el momento y vuelve a repetir la operación. En lugar de ir directamente al paso de actualizar drivers, haz click derecho sobre Teclado y selecciona Desinstalar controlador. Tras esto, reinicia el equipo para comprobar si en esta ocasión el ordenador detecta el teclado.

3. Fallo del hardware

Si después de comprobar lo expuesto sigues aquí, tal vez empezamos a preocuparnos. Pero no pasa nada. Es probable que el teclado simplemente esté sucio o que, en caso de haber sido abierto en alguna ocasión, no haya quedado todo lo bien conectado que podría haber estado.

Posibles soluciones:

Aquí tienes dos opciones, antes de seguir. Si no te atreves o no tienes tiempo para abrir tu ordenador, llévalo a un técnico. Si decides hacerlo por tu cuenta, ten presente que abrir un portátil puede provocar que pierdas la garantía, si todavía la tienes.

Al quitar los tornillos, encontrarás situaciones muy diferentes dependiendo del modelo que tengas. Deberás ir quitando capas ordenadamente hasta que encuentres los conectores del teclado. Comprueba que todo parezca en orden, y límpialo con cuidad si vieras suciedad alrededor del conector. Te recomendamos que busques el manual específico del modelo de tu ordenador para realizar estos pasos, porque pueden ser delicados. Asegúrate de conectarlo bien.

4. Suciedad

Ten en cuenta, que, si no te falla todo el teclado, sino que sólo es cuestión de algunas teclas, lo más posible es que el problema sea la suciedad. No hace falta que haya volcado nada sobre el teclado, aunque sin duda, esto agrava la situación. Con el tiempo el polvo y la humedad pueden causar estragos en los componentes de los equipos, por lo que, aunque requiere una solución tediosa en el caso de los teclados de portátiles para los que necesitas abrir todo el ordenador, posiblemente estés de enhorabuena y no necesites adquirir un teclado nuevo.

Posibles soluciones:

Puedes empezar usando soplos de aire comprimido desde el exterior. Hazlo con toques breves, porque si mantienes el flujo mucho segundo podrás mojar el interior. Apaga y desconecta el ordenador para esto. Inclina un poco el bote para llegar a los bordes también, además de no incrustar más la suciedad en el hueco de las teclas.

Para la superficie de las teclas, touchpad y demás partes cercanas del teclado utiliza un paño de microfibra. Para los rincones más difíciles utiliza bastoncillos u otros elementos finos de limpieza que tengas. Aplica un poco de alcohol sobre el material con el que limpies con cuidado de no excederte y que gotee en el interior. 

Espera hasta que se haya secado para volver a ponerlo en funcionamiento.

Si crees que el problema está en el interior, repite los pasos explicados en el apartado interior y procura no dejar rastros de algodón o de los materiales que utilices dentro del equipo.

5. El teclado se ha desconfigurado

Puede ser un problema de software o al mal funcionamiento del teclado.

Posibles soluciones:

Pulsa Alt+shift para alternar entre los idiomas configurados en Windows. Esta simpleza nos ha podido llevar de cabeza en alguna ocasión. En caso de desconfiguración, te será útil y rápido recurrir a este atajo. Si no eres de recordar atajos, simplemente pulsa en la barra de tareas de Windows, generalmente situada abajo a la derecha, cerca de los iconos de volumen y la hora. Pulsa en la indicación de idioma (posiblemente mostrará casi siempre “ESP” o “ENG” en la versión inglesa) y elige el que prefieras. Si indica que estás usando el español, pero no parece que sea así al usar el teclado, cambia igualmente a otro idioma y vuelve a seleccionar el español. De esta manera se reseteará la configuración.

También puedes acudir a la configuración de Windows, en la categoría Hora e idioma. En el apartado Idioma encontrarás las distintas opciones.

6. Problema con el bluetooth

Si tu teclado es inalámbrico, esta es una de las primeras cosas que deberás tener en cuenta.

Posibles soluciones:

Seguramente se trata de un error puntual. Entra en el área de Configuración de Windows y selecciona Dispositivos. Una vez aquí, en el lado izquierdo, selecciona Bluetooth y otros dispositivos. Elige el teclado con el que estés teniendo problemas y pulsa sobre Quitar dispositivo. Vuelve a configurarlo agregándolo desde la opción situada más arriba Agregar Bluetooth.

7. Fallo en la BIOS

Si no funcionan estos casos previos, puede que el problema esté en la BIOS.

Posibles soluciones:

Entra en la BIOS de tu portátil apagando y pulsando repetidamente la tecla correspondiente (puede ser F12 u otra según el equipo) hasta que aparezca el menú.